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Protector de colchón impermeable, cuál elegir según tu caso

Un protector de colchón impermeable de verdad lleva una membrana de poliuretano que frena líquidos, sudor o un pis nocturno antes de que lleguen al núcleo, y se lava a 60 grados sin perder esa barrera. En nuestro catálogo BSensible hay cinco opciones reales, desde el protector de rizo B-Lenis hasta la funda antichinches BugSecure, que sella el colchón por los seis lados, pasando por el TENCEL y el acolchado con óxido de zinc. Cuál te conviene depende del problema que tengas, no de cuál suena mejor.

¿Cuál es tu caso?

Para niños y escapes nocturnos, lo que importa es la membrana impermeable con faldón elástico que no se mueva durante la noche. Para sudor y calor, pesa más la transpirabilidad que la impermeabilidad total. Para alergias y ácaros, la clave es una funda que cierre el colchón por completo, no solo la parte de arriba. Para cama articulada, el protector tiene que doblarse con la base sin arrugarse ni tirar. Y para cuna, ojo: nuestros protectores BSensible empiezan en 80 cm de ancho, así que para un moisés o cuna más pequeña conviene preguntar en tienda por otras referencias antes de comprar.

¿Impermeable y transpirable son lo mismo?

No, y aquí es donde más se confunde la gente. Impermeable significa que el agua no atraviesa la membrana. Transpirable significa que el vapor de tu sudor sale. Un protector puede ser las dos cosas a la vez si la membrana está bien diseñada, como pasa en el protector TENCEL de nuestro catálogo, cuya ficha dice literalmente membrana de poliuretano, impermeable y transpirable. Otros protectores, como el de rizo o el de punto, no declaran membrana impermeable en su ficha: son más de sensación fresca y suavidad al tacto que de barrera total contra líquidos.

Protector TENCEL, el más ligero

El protector de colchón TENCEL tiene la superficie en 100% Lyocell, la fibra que se conoce como TENCEL. Lleva membrana de poliuretano impermeable y transpirable, faldón elástico de poliéster y certificado OEKO-TEX. Viene en dos grosores, estándar para colchones de hasta 25 cm y maxi para colchones de hasta 40 cm, y se lava a 60 grados. Es la opción más equilibrada si no tienes un problema concreto, solo quieres proteger sin notar que hay algo encima.

Acolchado impermeable con óxido de zinc, para quien busca algo extra

El protector acolchado impermeable suma una superficie con óxido de zinc grado farmacéutico al 75% Lyocell y 25% Modal, además de membrana de poliuretano impermeable y un tejido inferior de poliéster. También tiene certificado OEKO-TEX y se lava a 60 grados, en los mismos dos grosores que el TENCEL. Es el que tiene más sentido si además de proteger de líquidos quieres una capa acolchada de más confort, no solo una funda fina.

Rizo B-Lenis y punto Cotton, para el calor

El protector de rizo B-Lenis y el de punto liso Cotton son las opciones más económicas del catálogo. Su ficha solo especifica la medida, sin membrana impermeable declarada, así que van mejor para quien busca una funda suave y transpirable que amortigüe el roce del cuerpo con el colchón, no una barrera total contra líquidos. Si tu problema es sudor y calor sin más, cualquiera de los dos cumple sin gastar de más.

Funda antichinches BugSecure, la protección completa

La funda antichinches BugSecure es la única de las cinco que envuelve el colchón entero, no solo la parte de arriba. El tejido superior y los laterales son 100% Lyocell con membrana de poliuretano, el tejido inferior es poliéster también con membrana, y el cierre patentado BugSecure sella el colchón por completo. Según su ficha protege de chinches, ácaros del polvo, líquidos, manchas, humedades y alérgenos. Viene ajustada a la altura real del colchón, en pasos de 15, 20, 25, 30 y 35 cm, así que hay que medir bien antes de pedirla. Si el motivo es alergia o un aviso de chinches, es la única opción de las cinco que de verdad aísla el colchón por los seis lados.

¿Un protector cambia cómo se siente el colchón?

Con una tela fina y bien ajustada, apenas se nota. El TENCEL y el acolchado con óxido de zinc están pensados para pasar desapercibidos, sin capa de espuma de por medio, así que la firmeza del colchón se siente prácticamente igual. Si notas el colchón distinto nada más ponerlo, revisa que el faldón esté bien estirado y sin arrugas debajo de ti, que es la causa real, no el protector en sí.

¿Y si mi colchón ya lleva tratamiento antiácaros?

El tratamiento del tejido del colchón y un protector cumplen funciones distintas. El tratamiento actúa sobre la superficie que ya tienes, pero no evita que un líquido llegue al núcleo ni facilita lavar a 60 grados toda la superficie del colchón cuando hace falta. El protector se quita, se lava y se vuelve a poner sin tocar el colchón, así que aunque el colchón ya venga tratado, sigue teniendo sentido añadir uno si el uso es de niños pequeños, mascotas en la cama o alguien con alergia declarada.

¿Cómo se lava?

Los cinco se lavan a 60 grados según ficha, temperatura suficiente para eliminar ácaros y mantener la certificación OEKO-TEX de cada uno. No hace falta secadora, y al ser piezas de tejido técnico, mejor evitar suavizante, que puede taponar la membrana con el tiempo y restarle transpirabilidad.

Si no sabes cuál de los cinco te conviene, ven a la tienda de Lorca y te lo explicamos con el colchón delante, o escríbenos con tu caso, niños, calor, alergias o cama articulada, y te decimos cuál tiene sentido sin venderte el más caro por defecto.

¿Tienes dudas con tu colchón? Pásate por la tienda de Lorca o escríbenos, te asesoramos sin compromiso.